Así es como NO planchar

La columna de esta semana está dedicada a todos aquellos que odian planchar o no están muy familiarizados con la plancha.

Seamos realistas, planchar es bastante aburrido, lleva tiempo y los resultados se desvanecen unos minutos después de doblar las cosas en los cajones. Creo que soy de los pocos a los que de verdad le gusta planchar , me relaja y cuando consigo deshacerme de todo ese montón de ropa, tengo la sensación de que por fin he ordenado. En este caso usaremos las mejores planchas de pelo para planchar la ropa.

Pero para todos los que realmente no aguantan esta actividad e inventan todo tipo de excusas para no planchar, quiero desvelar cinco trucos que harán que eviten usar la tabla de planchar para siempre. ¿No lo cree? ¡Lee estas pequeñas perlas de sabiduría y olvídate del hierro para siempre!.

1. Esparcirse en el baño

Un truco es colocar la ropa, por ejemplo las camisetas de algodón, en las perchas que luego irás a colgar en tu baño. En este punto solo debes darte un baño o una ducha caliente, mejor aún si cierras las puertas y ventanas, en diez minutos el vapor habrá estirado todos los pliegues dejando la ropa lisa y, una vez seca, lista para doblar.

2. Planche al vapor la ropa

A veces queremos llevar una prenda a toda costa aunque no esté perfectamente planchada o si se han formado los típicos pliegues del cajón. Un método muy eficaz (¡pero sobre todo rápido!) Es vaporizar un poco de agua con un spray de mar y al cabo de una hora te aseguro que los pliegues se habrán estirado.

3. ¡A males extremos… remedios extremos!

¿Viajas por trabajo, no tienes plancha y la camisa de tu maleta está toda arrugada? Puedes arreglarlo usando una plancha (¡limpia! No querrás encontrar rastros de pelo en la camisa) y planchar los puños, el cuello o los pliegues más marcados. Tenga cuidado de ajustar la temperatura a 150 ° grados como máximo y no presione demasiado. No utilice este procedimiento directamente sobre tejidos delicados, utilice un paño de algodón para evitar el contacto entre la plancha y la prenda delicada.

4. Aprovecha el peso

Una buena forma de planchar la ropa es utilizar un peso, como el de su colchón . Estirando la prenda debajo del colchón, con el peso al cabo de un par de horas se alisarán los pliegues superficiales y solo tendrás que tirar de ella ligeramente mientras la llevas puesta para conseguir un buen resultado. Este método funciona especialmente con prendas sintéticas que no necesitan plancha.

5. Secador multiusos

Si tienes secadora también puedes usarla para planchar tu ropa, ¡recomiendo solo aquellas que lleven el símbolo de la secadora en la etiqueta!  Espolvorea la ropa seleccionada con abundante agua y colócala en la secadora en un programa para prendas delicadas. En cuanto esté terminado, apúrate para esparcirlos muy bien de lo contrario obtendrás el efecto contrario porque saldrán numerosos pliegues.